Los grandes amores se van!
pero siempre vuelven.
Esta vez transformados en una especie de absurdo;
símbolos que no comprendo.
Llegan y te das cuenta de cuán difícil,
cuan errados,
cuan imposibles.
Te das cuenta de que son de humo
y que con un simple suspiro se desdibujan.
Los grandes amores son demaciado grandes para mi pobre alma.
Son aquellos que no puedo defender con uñas y dientes.
Son los que no puedo resistir.
Que flotan y se los lleva el viento
y los devuelve la marea.
Son los que traen una eterna negación.
Los verdaderos grandes amores
son los que no duelen con el tiempo,
pero se rechazan, escupen,
se desgarran.
Pero nos dan la alegría de haberlos vivido.